El autor expresa su deseo de reconstruir y compartir su historia sobre su pueblo natal, Chiquián, a pesar de haber vivido allí solo hasta los diez años. A lo largo del texto, reflexiona sobre la falta de conexión con sus contemporáneos debido a experiencias compartidas interrumpidas y la dificultad de adaptarse a nuevos entornos. Finalmente, reconoce que, aunque distante de su tierra natal, siempre llevará consigo sus raíces y recuerdos, intentando entrelazarlos con su vida actual.