La enfermedad trofoblástica gestacional incluye afecciones benignas y malignas, como la mola hidatiforme, mola invasora y coriocarcinoma, caracterizadas por la proliferación de células trofoblásticas. La mola hidatiforme es la más común, afectando especialmente a mujeres jóvenes y con antecedentes de embarazo molar. El diagnóstico y tratamiento temprano son esenciales para prevenir complicaciones, y se recomienda un seguimiento riguroso de los niveles de hCG después del tratamiento.