El documento discute la necesidad de desarrollar construcciones antisísmicas en México debido al alto riesgo sísmico. Explica que las construcciones actuales no son lo suficientemente resistentes y propone el uso de diseños y materiales probados en países como Chile y Japón. También describe los elementos clave de una construcción antisísmica como cimientos profundos, marcos rígidos de concreto reforzado y aislamiento de bases.