Este documento discute si la televisión cumple realmente una función educativa. Señala que aunque la televisión debe cumplir con los principios de formar, informar y entretener, actualmente en el Perú se la percibe más como un medio de entretenimiento con poco aporte educativo. Argumenta que la televisión debería poner instrumentos de análisis y diversas fuentes de información a disposición de los televidentes para que puedan crear sus propios conocimientos. También sugiere que si el Ministerio de Educación ejerciera más control