Se prevé que para 2050, el 22% de la población mundial tendrá más de 60 años, lo que plantea desafíos para los sistemas de salud y sociales, especialmente en países de ingresos bajos y medianos. A pesar de estereotipos negativos, las personas mayores contribuyen significativamente a la sociedad y su envejecimiento ofrece oportunidades si se prioriza la salud y el bienestar. Las políticas deben abordar la diversidad en la vejez y asegurar que todos los individuos, independientemente de su capacidad, reciban el apoyo adecuado.