La erosión fluvial modela el paisaje a través de procesos como la erosión laminar, la acción erosiva de los ríos, las inundaciones y la formación de geoformas como meandros, deltas y flujos de detritos. Los ríos erosionan el terreno vertical y horizontalmente, formando valles y cañones. El agua arrastra sedimentos que se depositan en forma de meandros sinuosos o deltas extensos en la desembocadura de los ríos.