La suspensión del contrato de trabajo supone una interrupción temporal de las obligaciones del empleado y el empleador, de modo que el empleado no está obligado a trabajar ni el empleador a pagar el salario. La suspensión puede ser por decisión del empleado, del empleador o por causas ajenas a ambos, como excedencias voluntarias o forzosas, incapacidad temporal, ingreso en prisión, o expedientes de regulación de empleo. Las excedencias permiten al empleado ausentarse del trabajo temporalmente por motivos como el cuidado de hij