El artículo discute que la fenomenología y su método contribuyen de manera privilegiada al conocimiento de las realidades escolares, especialmente las experiencias de los actores en el proceso educativo. Primero, presenta algunos modelos utilizados en las ciencias sociales; luego, propone que la fenomenología en su enfoque disciplinario y metodológico puede aportar grandemente a la exploración de las realidades escolares a veces desconocidas por los maestros. Finalmente, muestra un estudio de caso que justifica estas afirmaciones.