La ética profesional estudia los deberes y derechos de cada profesión y se basa en la naturaleza racional y libre del ser humano. Un profesional no solo tiene un título, sino que debe demostrar cualidades éticas como la idoneidad y respeto. Los contadores públicos deben seguir principios como la integridad, objetividad e independencia. La ética es una dimensión de toda actividad humana, incluyendo los negocios, y las empresas éticas respetan la dignidad de sus empleados.