Este documento presenta el caso de un niño huérfano víctima de la Segunda Guerra Mundial que experimentó violencia y trauma. Fue diagnosticado con trastorno de personalidad antisocial y trastorno por estrés postraumático debido a los abusos sufridos en el orfanato y los recuerdos recurrentes de la muerte de su familia. Se recomiendan tratamientos cognitivo-conductuales y el desarrollo de habilidades sociales, así como un enfoque de salud mental comunitaria que brinde apoyo psicosocial