El documento resume la evidencia que apoya la evolución biológica, dividiéndola en evidencia histórica y observaciones de especies actuales. Explica que las especies del pasado no son las mismas que existen hoy, y que la variación genética entre especies actuales indica un origen común. Además, divide la evolución en dos procesos: la adaptación de poblaciones a su entorno, y los mecanismos que generan nuevas especies.