Los seres vivos han evolucionado a partir de un ancestro común hace miles de millones de años. La evolución biológica, mediante el proceso de selección natural, es responsable de la gran diversidad de especies existentes y de que los organismos se hayan adaptado a sus respectivos medios. Los sistemas de clasificación científicos se basan en las relaciones evolutivas entre los seres vivos, agrupándolos en categorías taxonómicas de acuerdo a sus características compartidas y su parentesco evolutivo.