Los principales problemas globales del deterioro ambiental incluyen la destrucción de la capa de ozono, la lluvia ácida y la pérdida de suelos productivos. La contaminación del aire por dióxido de azufre y óxidos de nitrógeno puede caer como lluvia ácida y dañar ecosistemas. Además, la sobreexplotación de recursos naturales ha provocado la pérdida de millones de hectáreas de tierras de cultivo debido a la erosión y la degradación de suelos.