La teoría de la Gestalt se originó en Alemania en 1910 y se centra en cómo las personas perciben formas y patrones. Los principales representantes de esta teoría estudiaron cómo el cerebro tiende a agrupar estímulos visuales de manera holística. La terapia Gestalt se basa en vivir en el momento presente y ayudar a los pacientes a descubrir la función de sus acciones actuales.