La faringe se divide en tres partes: faringe nasal, faringe oral y faringe laríngea. Está rodeada por estructuras como las cavidades nasales, la laringe y el esófago. Recibe irrigación sanguínea y nerviosa de la arteria carótida común y el nervio vago. Durante la deglución, la faringe experimenta una serie de cambios para permitir el paso seguro de los alimentos hacia el esófago.