La filosofía medieval marca la transición entre el pensamiento antiguo y el cristiano. Los principales problemas discutidos fueron la relación entre fe y razón, la existencia de Dios, los límites del conocimiento y la naturaleza de los universales. Destacan las tendencias escolásticas que buscaban unir razón y fe, así como las influencias de la filosofía aristotélica y las obras de Agustín de Hipona y Santo Tomás de Aquino.