La radiactividad natural se origina por la desintegración nuclear espontánea de isótopos radiactivos presentes en la corteza terrestre y la atmósfera, o bien generados por la interacción de los rayos cósmicos. Existen fuentes internas como isótopos radiactivos en alimentos y agua, y externas como gases radiactivos en la atmósfera procedentes de la corteza terrestre o erupciones volcánicas. La radiactividad se manifiesta a través de la emisión de partículas alfa, beta y gamma, que