El documento propone un decálogo para renovar la pasión formativa de las religiosas franciscanas de María Inmaculada. Incluye puntos como agudizar la mirada observando la realidad, dejarse iluminar por la Palabra de Dios, hacer de la Eucaristía el corazón de la vida, cimentar la formación en valores, promover la formación de todas las hermanas, y vivir con pasión la opción por los pobres. El objetivo es formar discípulas misioneras en y para un nuevo contexto.