De la Madre y el Consejo
El camino de “Conversión
al amor” propuesto por el
CGXXII es un proceso que
hace a las personas y
Comunidades profecía
para el mundo de hoy.
Las esperanzas y los
sufrimientos del
mundo nos interpelan
y nos llaman a la
confianza en la
sabiduría de Dios que
guía la historia y la
sostiene con la fuerza
siempre nueva de su
Amor, capaz de
maravillarnos con sus
sorpresas.
Conservamos en el
corazón las palabras del
Papa Benedicto XVI a
los cardenales: “La Iglesia
es una realidad viviente
y su corazón es Cristo, es
un Cuerpo vivo
animado por el Espíritu
Santo y vive realmente
con la fuerza de Dios».
La acción de Dios continua y constante se manifestó con
claridad en el paso de Benedicto XVI al Papa Francisco.
Con su gesto el Papa emérito ha entendido ser un
instrumento dócil a disposición de la Providencia.
Toda la Iglesia le debe
gratitud por su alto
Magisterio y por su estilo
de gobierno, lleno de
mansedumbre, bondad, hu
mildad y al mismo
tiempo, de claridad de
pensamiento y orientación.
Su Pontificado ha creado
las condiciones para la
nueva primavera de la
Iglesia , la que estamos
gozando creyentes y no
creyentes.
El Papa Francisco a través de su modo de ser, nos hace
experimentar la presencia de un Dios cercano, atento a
cada persona sobre todo a quien es más frágil y débil.
El nos enseña que en la
escucha del Espíritu se
encuentran lenguajes
sencillos que tocan el
corazón, y sus gestos
cuestionan la existencia y
ponen en discusión las
opciones de vida.
Su primera Encíclica
Lumen Fidei asume la
reflexión elaborada por
Benedicto XVI y es una
invitación a acoger la fe
como don gratuito de
Dios que pide la
humildad y el valor
para fiarse de un amor
misericordioso que
siempre acoge, perdona,
sostiene y orienta la
existencia.
Todo ésto es un fuerte llamado a profundizar la fe para
leer con mirada creyente los signos presentes en nuestra
vida y en la Comunidad, para que no nos sea robada la
esperanza.
La gente se siente
tocada por los gestos
concretos que son más
elocuentes que muchas
palabras. También
nosotras FMA estamos
llamadas a reavivar
nuestra identidad para
ser signo y expresión del
amor de Dios por la
juventud.
Se trata de vivir la
primacía de Dios en lo
cotidiano de tal manera
que Él viva e nuestra casa y
nosotros en Él.
La oración consiste en estar
en su presencia
continuamente como
nuestros Fundadores nos
han enseñado. Nuestras
Comunidades son así
ambientes de espiritualidad
donde se camina con los
jóvenes hacia la santidad.
La próxima JMJ en Rio de
Janeiro será una ocasión
para renovar nuestra
opción carismática y así
responder al deseo
profundo que los jóvenes
llevan en el corazón de
una vida grande. Con ellos
somos disponibles a
alargar los horizontes de la
existencia para ser
discípulos y misioneros de
Jesús.
La acción del Espíritu
Santo está siempre
presente en nuestro
Instituto sobre todo en este
tiempo de preparación al
CGXXIII. Él suscita por
todas partes entusiasmo en
la acogida del tema
Capitular y disponibilidad
para el trabajo de
profundización en el cual
están empeñadas las
Comunidades de modo
creativo.
En el contacto con la realidad mundial hemos constatado
que las comunidades están en un proceso de renovación y
que tienen una nueva oportunidad para redescubrir ,
vivir y actualizar el carisma siendo esto una esperanza
para el futuro.
Ser hoy, con los jóvenes “casa que evangeliza” es la meta a
la que estamos tendiendo. Sabemos que no se conseguirá
solo con los Capítulos Provinciales General. El Espíritu nos
está involucrando en un nuevo dinamismo de búsqueda
que empeña toda la vida.
El “viaje” que estamos
haciendo es hacia una
CASA donde el fuego
arde porque hay pasión
por Dios y por los
jóvenes. En una
Comunidad donde falta
el fuego, no hay grandes
ideales. Es muy bello
apasionarnos juntas por
la misión, viviendo el
espíritu de familia para
renovar la casa.
Deseamos dejarnos guiar
por el Espíritu Santo. Él
cuenta con nosotras y
nos transforma. Nos
orienta hacia la santidad
que consiste en ser
habitadas y vivificadas
por Él. Es posible
evangelizar cuando se
vive en diálogo profundo
y constante con Él
Nos preguntamos: ¿Cómo hacer para que los Capítulos
Provincial y General sean celebraciones del protagonismo
del Espíritu y sean para nosotras mismas una experiencia
de evangelización en el camino de la Iglesia hoy?
Como FMA pertenecemos a
un Instituto educativo y es
natural que elaboremos
programas, estrategias,
proyectos. En este tiempo
estamos llamadas a realizar
otro tipo de proceso que
parte de la apertura al
Espíritu y a su misión en la
Iglesia. Nosotras somos las
primeras protagonistas,
llamadas a expresar los dones
con los cuales Dios nos ha
enriquecido confrontándonos
con desafíos siempre nuevos.
María es la primera
colaboradora del Espíritu
Santo porque fue dócil
para acoger su presencia
y ser su morada.
Mirémosla a Ella como
Madre y Guía en este
camino de adhesión
plena e incondicional al
Espíritu para ser
generadoras de vida
nueva y para hacer
crecer a Jesús en el
corazón de los jóvenes.
Somos FMA: ser hija
quiere decir hacer visible
en nuestra vida los
rasgos de la Madre.
Como Ella deseamos meditar
la Palabra que se encarna en
las personas y en los
acontecimientos, custodiar en
el corazón la vida y hacerla
crecer; vivir “la
bienaventuranza de los
creyentes y dedicarnos a una
acción apostólica llena de
esperanza”; en una sociedad de
tantas tensiones y en países
donde la paz está
continuamente amenazada.
Con Ella queremos ser
espacio de acogida y de
encuentro para ofrecer
una casa, para ser un
lugar de solidaridad, de
hospitalidad, de escucha,
de comprensión para
todos los pequeños y los
pobres que el Señor nos
confía.
“Sed positivas, cultivad la vida espiritual y al mismo tiempo
salid, sed capaces d encontrar las personas especialmente
aquellas más despreciadas y en desventaja. No tengáis
miedo de ir contra corriente.
Sed contemplativas y misioneras. Tened siempre a la Virgen con
vosotras, por favor… rezad el Rosario, no lo dejéis. Tened siempre
a la Virgen en vuestra casa como la tenía el apóstol Juan. Ella os
acompañe siempre y os proteja”.
Palabras del Papa Francisco a los seminaristas novicios y novicias.
El 5 de agosto nos
uniremos a María en el
canto del Magnificat al
Señor por el tesoro del
carisma salesiano y por
la fidelidad generosa de
nuestras Hermanas en
todo el mundo.
Invocaremos el don de la
vocación y un nuevo
ardor misionero para
todo el Instituto.

Circular 938

  • 1.
    De la Madrey el Consejo
  • 3.
    El camino de“Conversión al amor” propuesto por el CGXXII es un proceso que hace a las personas y Comunidades profecía para el mundo de hoy.
  • 4.
    Las esperanzas ylos sufrimientos del mundo nos interpelan y nos llaman a la confianza en la sabiduría de Dios que guía la historia y la sostiene con la fuerza siempre nueva de su Amor, capaz de maravillarnos con sus sorpresas.
  • 6.
    Conservamos en el corazónlas palabras del Papa Benedicto XVI a los cardenales: “La Iglesia es una realidad viviente y su corazón es Cristo, es un Cuerpo vivo animado por el Espíritu Santo y vive realmente con la fuerza de Dios».
  • 7.
    La acción deDios continua y constante se manifestó con claridad en el paso de Benedicto XVI al Papa Francisco. Con su gesto el Papa emérito ha entendido ser un instrumento dócil a disposición de la Providencia.
  • 8.
    Toda la Iglesiale debe gratitud por su alto Magisterio y por su estilo de gobierno, lleno de mansedumbre, bondad, hu mildad y al mismo tiempo, de claridad de pensamiento y orientación. Su Pontificado ha creado las condiciones para la nueva primavera de la Iglesia , la que estamos gozando creyentes y no creyentes.
  • 9.
    El Papa Franciscoa través de su modo de ser, nos hace experimentar la presencia de un Dios cercano, atento a cada persona sobre todo a quien es más frágil y débil.
  • 10.
    El nos enseñaque en la escucha del Espíritu se encuentran lenguajes sencillos que tocan el corazón, y sus gestos cuestionan la existencia y ponen en discusión las opciones de vida.
  • 11.
    Su primera Encíclica LumenFidei asume la reflexión elaborada por Benedicto XVI y es una invitación a acoger la fe como don gratuito de Dios que pide la humildad y el valor para fiarse de un amor misericordioso que siempre acoge, perdona, sostiene y orienta la existencia.
  • 12.
    Todo ésto esun fuerte llamado a profundizar la fe para leer con mirada creyente los signos presentes en nuestra vida y en la Comunidad, para que no nos sea robada la esperanza.
  • 13.
    La gente sesiente tocada por los gestos concretos que son más elocuentes que muchas palabras. También nosotras FMA estamos llamadas a reavivar nuestra identidad para ser signo y expresión del amor de Dios por la juventud.
  • 14.
    Se trata devivir la primacía de Dios en lo cotidiano de tal manera que Él viva e nuestra casa y nosotros en Él. La oración consiste en estar en su presencia continuamente como nuestros Fundadores nos han enseñado. Nuestras Comunidades son así ambientes de espiritualidad donde se camina con los jóvenes hacia la santidad.
  • 15.
    La próxima JMJen Rio de Janeiro será una ocasión para renovar nuestra opción carismática y así responder al deseo profundo que los jóvenes llevan en el corazón de una vida grande. Con ellos somos disponibles a alargar los horizontes de la existencia para ser discípulos y misioneros de Jesús.
  • 17.
    La acción delEspíritu Santo está siempre presente en nuestro Instituto sobre todo en este tiempo de preparación al CGXXIII. Él suscita por todas partes entusiasmo en la acogida del tema Capitular y disponibilidad para el trabajo de profundización en el cual están empeñadas las Comunidades de modo creativo.
  • 18.
    En el contactocon la realidad mundial hemos constatado que las comunidades están en un proceso de renovación y que tienen una nueva oportunidad para redescubrir , vivir y actualizar el carisma siendo esto una esperanza para el futuro.
  • 19.
    Ser hoy, conlos jóvenes “casa que evangeliza” es la meta a la que estamos tendiendo. Sabemos que no se conseguirá solo con los Capítulos Provinciales General. El Espíritu nos está involucrando en un nuevo dinamismo de búsqueda que empeña toda la vida.
  • 20.
    El “viaje” queestamos haciendo es hacia una CASA donde el fuego arde porque hay pasión por Dios y por los jóvenes. En una Comunidad donde falta el fuego, no hay grandes ideales. Es muy bello apasionarnos juntas por la misión, viviendo el espíritu de familia para renovar la casa.
  • 21.
    Deseamos dejarnos guiar porel Espíritu Santo. Él cuenta con nosotras y nos transforma. Nos orienta hacia la santidad que consiste en ser habitadas y vivificadas por Él. Es posible evangelizar cuando se vive en diálogo profundo y constante con Él
  • 22.
    Nos preguntamos: ¿Cómohacer para que los Capítulos Provincial y General sean celebraciones del protagonismo del Espíritu y sean para nosotras mismas una experiencia de evangelización en el camino de la Iglesia hoy?
  • 23.
    Como FMA pertenecemosa un Instituto educativo y es natural que elaboremos programas, estrategias, proyectos. En este tiempo estamos llamadas a realizar otro tipo de proceso que parte de la apertura al Espíritu y a su misión en la Iglesia. Nosotras somos las primeras protagonistas, llamadas a expresar los dones con los cuales Dios nos ha enriquecido confrontándonos con desafíos siempre nuevos.
  • 25.
    María es laprimera colaboradora del Espíritu Santo porque fue dócil para acoger su presencia y ser su morada. Mirémosla a Ella como Madre y Guía en este camino de adhesión plena e incondicional al Espíritu para ser generadoras de vida nueva y para hacer crecer a Jesús en el corazón de los jóvenes.
  • 26.
    Somos FMA: serhija quiere decir hacer visible en nuestra vida los rasgos de la Madre.
  • 27.
    Como Ella deseamosmeditar la Palabra que se encarna en las personas y en los acontecimientos, custodiar en el corazón la vida y hacerla crecer; vivir “la bienaventuranza de los creyentes y dedicarnos a una acción apostólica llena de esperanza”; en una sociedad de tantas tensiones y en países donde la paz está continuamente amenazada.
  • 28.
    Con Ella queremosser espacio de acogida y de encuentro para ofrecer una casa, para ser un lugar de solidaridad, de hospitalidad, de escucha, de comprensión para todos los pequeños y los pobres que el Señor nos confía.
  • 29.
    “Sed positivas, cultivadla vida espiritual y al mismo tiempo salid, sed capaces d encontrar las personas especialmente aquellas más despreciadas y en desventaja. No tengáis miedo de ir contra corriente.
  • 30.
    Sed contemplativas ymisioneras. Tened siempre a la Virgen con vosotras, por favor… rezad el Rosario, no lo dejéis. Tened siempre a la Virgen en vuestra casa como la tenía el apóstol Juan. Ella os acompañe siempre y os proteja”. Palabras del Papa Francisco a los seminaristas novicios y novicias.
  • 31.
    El 5 deagosto nos uniremos a María en el canto del Magnificat al Señor por el tesoro del carisma salesiano y por la fidelidad generosa de nuestras Hermanas en todo el mundo. Invocaremos el don de la vocación y un nuevo ardor misionero para todo el Instituto.