Este documento describe la formación cristiana como un proceso de seguir a Jesucristo. Jesús es el maestro y modelo de todo proceso formativo. La formación cristiana consiste en configurarse cada vez más a Jesús mediante el encuentro con él, la conversión, el discipulado, la comunión y la misión. Jesús formó a sus discípulos de manera gradual, personal y comunitaria, enseñándoles a través de su ejemplo y enviándolos a anunciar el Reino de Dios impulsados por el Espíritu Santo.