- Es ante todo una mujer con una determinada edad
- Responsable de la etapa que atraviesa
- Con una consistencia ontológica permanente
- Con una identidad que se afirma en cada etapa
La fma de la 3ºedad
- Con la consagración
perpetua, Dios la
consagra para sí y la
envía a los jóvenes,
dándole una
identidad místico
eclesial precisa y
definitiva.
- Aferrada en la totalidad de
su persona por la gracia que
la hizo hija de Dios en Jesús.
La fma de la
- Jamás deja de ser
aquella persona llamada,
consagrada y enviada, en
especial alianza con el
Dios de su profesión.
- En esta Alianza de
amor ella se
compromete a vivir
fielmente su vocación
en todas las situaciones
de su vida.
La fma de la
El tiempo de la tercera edad
aparece bajo el signo de la
profesión significativamente
“perpetua” y por su típica gracia
todo este tiempo ya ha sido
ofrecido y donado a Dios
anticipadamente con todas sus
circunstancias imprevistas.
Por lo tanto
La fma de la
-Debe mantenerse despierta.
¡La fecundidad de su vida no se ha agotado!
¡El proyecto de Dios no está cumplido aún!
Debe crecer todavía como
lo señala el salmo:
“En la vejez seguirá dando
frutos” (Sl 91, 15).
La fma de la
-“No nos desanimamos, y aunque nuestro hombre
exterior se va desmoronando, el interior se renueva de
día en día” (2 Cor 4,16).
la FMA, ingresando en la
tercera edad recibe un
nuevo llamado para una
nueva conversión y para un
estilo de vida renovado.
La fma de la
Lo dice magníficamente el
art. 106 de nuestras
Constituciones:
“La respuesta, siempre
renovada, al don de la
vocación hace que la
ancianidad, a pesar de la
disminución de las energías,
aporte riquezas espirituales
específicas. Este tiempo
precioso… nos puede
transformar en testigos de la
ternura del Dios fiel”.
La fma de la
El contexto de la cultura moderna
orienta a organizarse, a producir, y a
consumir...
El contexto de nuestra vocación de religiosas “entregadas a
las obras de apostolado” favorece la formación de una
mentalidad que genera el peligro de dos graves reducciones:
- la persona es reducida a su función.
Es valorada por “su saber hacer”
- vale la eficacia externa visible…
La fma de la
Consecuencias: la FMA de la 3ª edad aparece
disminuida, sin eficacia apostólica.
SIN EMBARGO:
- La eficacia es del Espíritu!
- Siempre le queda el Apostolado de la pasión
- Hay otros modos de realizar la misión salesiana
La fma de la
La vida espiritual de la FMA de la tercera edad,
consiste en percibir las nuevas llamadas que el
Señor le envía a través de su condición.
LLAMADA A RECIBIR EL DON DE LA SABIDURÍA
momento de crisis dolorosa que debe superar:
la aceptación del desprendimiento
La fma de la
La superación está en el abrirse al don de la
sabiduría de Dios que permite juzgar las cosas y los
acontecimientos desde otro punto de vista
La fma de la
- La voluntad de
vivir el tiempo
que queda con
calidad, con
entusiasmo
- aceptar la etapa
y aceptarla como
un momento muy
normal de la
Vida.
La tercera edad es el tiempo por excelencia de la
sabiduría, pero para llegar a ella se requiere realizar
dos pasos:
La fma de la
Las Hermanas mayores pueden ofrecer a la comunidad
muchos servicios y de tipos muy variados...
El más típico es el de enriquecer el espíritu de familia,
hacer más profunda su unidad.
Constituciones: art. 59… 60… 50… 15…
art. 106 “La ancianidad, tiempo de
especial respuesta a Dios”.
- paz profunda,
“riquezas específicas” de la
ancianidad
- sabiduría y oración,
- apertura benévola a las nuevas generaciones,
- signo de los valores perennes
- sostén de la misión de las Hermanas
Juan Pablo II en la Christi fidelis
laici: … “continúen su misión
apostólica y misionera”… con
modalidades nuevas...”
La FMA nunca deja de ser salesiana,
animada por la caridad pastoral, impulsada por el celo
del da mihi animas.
Las adecuadas a su salud y a la propia situación
comunitaria: modos de apostolado más humilde, sin
responsabilidades de poder, con más calma…
¿Cuáles?
Presencia de calidad, intensamente humana y religiosa,
irradiante, aquella que caracteriza propiamente a la
auténtica “asistencia” salesiana.
El apostolado más típico es el de la
PRESENCIA
Hoy son
importantes el
ministerio de la
acogida, de la
“visitación” a los
enfermos,
encarcelados,
marginados...
¡No existe la FMA desocupada!
La tercera edad debe transformarse para la FMA
en tiempo de oración y de contemplación.
Perder el tiempo con Dios y por Dios:
orar, alabar, dar gracias.
Conquista de la
serenidad y la alegría
interior, de la sabiduría
de la vida que la
convierte en “mujer del
buen consejo”.
La FMA anciana
experimenta el misterio de
la iniciativa de Dios, dentro
de la cual se siente
gratuitamente amada y
llamada.
La FMA de la 3ª edad, con
su lámpara encendida, se
dispone a la espera, a
mantenerse despierta,
vigilante, atenta, en
expectativa, abierta a los
grandes horizontes,
“aguardando el consuelo
de Israel”.
“Olvidado del
pasado y tenso hacia el
futuro corro hacia la
meta para alcanzar el
premio que Dios nos
llama a recibir allá
arriba, en Cristo Jesús”
(Flp 3,13).
“Tened las vestiduras puestas y encendidas las lámparas:
pareceos a los que aguardan a que su amo vuelva de la
boda, para cuando llegue, abrirle en cuanto llame.
Dichosos esos criados si el amo al llegar
los encuentra en vela” (Lc 2,35-37).
La ancianidad es el tiempo de la lámpara encendida...
- la oración,
- la meditación de la Palabra,
- la palabra de alguna Superiora...,
- la lectura de libros de fuerte espiritualidad,
- sobre todo, la Eucaristía bien celebrada
- la conversación edificante con algún hermano/na,
¿Cuál el aceite para mantenerla tal?
¿Cuál es la
vivencia
de los votos de la
Hermana
de la Tercera
Edad?
- La Obediencia, dejando a Dios que conduzca los
acontecimientos, abandonándose en sus manos
para lo que El disponga, leyendo la historia como
el adviento de Dios.
- La pobreza, en el desapego de tantas cosas del período de plena
actividad y en la aceptación de que Dios vaya retomando poco a
poco aquello que había concedido con tanta generosidad, para
donar otras cosas más profundas... para hacer comprender que Él
es el Único sumo bien...
- La castidad revelando ahora con más claridad que Él es el
supremo Amor, encontrado siempre en la oscuridad fatigosa de la
fe.
¿Cuál la vivencia de los votos de la Hna. de la 3ª Edad?
- También ellos pueden iluminar el “atardecer” de nuestra vida con sus
dificultades y debilidades físicas y con el modo con el que acogieron la
maravillosa aurora de la eternidad.
-El “santo de la alegría” y de la “serenidad en el dolor” - terminó su
itinerario terreno a los 73 años de edad.
-No conoció la tercera edad: murió, a sólo 44 años. Su hora final no fue
fácil. Vivió una fuerte tentación y fijando la mirada en la imagen de la
Virgen, concluyó, diciéndose a sí misma: Canta las alabanzas de tu
Madre en la pasión del Señor”.
LA FMA - TERCERA EDAD

LA FMA - TERCERA EDAD

  • 2.
    - Es antetodo una mujer con una determinada edad - Responsable de la etapa que atraviesa - Con una consistencia ontológica permanente - Con una identidad que se afirma en cada etapa La fma de la 3ºedad
  • 3.
    - Con laconsagración perpetua, Dios la consagra para sí y la envía a los jóvenes, dándole una identidad místico eclesial precisa y definitiva. - Aferrada en la totalidad de su persona por la gracia que la hizo hija de Dios en Jesús. La fma de la
  • 4.
    - Jamás dejade ser aquella persona llamada, consagrada y enviada, en especial alianza con el Dios de su profesión. - En esta Alianza de amor ella se compromete a vivir fielmente su vocación en todas las situaciones de su vida. La fma de la
  • 5.
    El tiempo dela tercera edad aparece bajo el signo de la profesión significativamente “perpetua” y por su típica gracia todo este tiempo ya ha sido ofrecido y donado a Dios anticipadamente con todas sus circunstancias imprevistas. Por lo tanto La fma de la
  • 6.
    -Debe mantenerse despierta. ¡Lafecundidad de su vida no se ha agotado! ¡El proyecto de Dios no está cumplido aún! Debe crecer todavía como lo señala el salmo: “En la vejez seguirá dando frutos” (Sl 91, 15). La fma de la
  • 7.
    -“No nos desanimamos,y aunque nuestro hombre exterior se va desmoronando, el interior se renueva de día en día” (2 Cor 4,16). la FMA, ingresando en la tercera edad recibe un nuevo llamado para una nueva conversión y para un estilo de vida renovado. La fma de la
  • 8.
    Lo dice magníficamenteel art. 106 de nuestras Constituciones: “La respuesta, siempre renovada, al don de la vocación hace que la ancianidad, a pesar de la disminución de las energías, aporte riquezas espirituales específicas. Este tiempo precioso… nos puede transformar en testigos de la ternura del Dios fiel”. La fma de la
  • 9.
    El contexto dela cultura moderna orienta a organizarse, a producir, y a consumir... El contexto de nuestra vocación de religiosas “entregadas a las obras de apostolado” favorece la formación de una mentalidad que genera el peligro de dos graves reducciones: - la persona es reducida a su función. Es valorada por “su saber hacer” - vale la eficacia externa visible… La fma de la
  • 10.
    Consecuencias: la FMAde la 3ª edad aparece disminuida, sin eficacia apostólica. SIN EMBARGO: - La eficacia es del Espíritu! - Siempre le queda el Apostolado de la pasión - Hay otros modos de realizar la misión salesiana La fma de la
  • 11.
    La vida espiritualde la FMA de la tercera edad, consiste en percibir las nuevas llamadas que el Señor le envía a través de su condición. LLAMADA A RECIBIR EL DON DE LA SABIDURÍA momento de crisis dolorosa que debe superar: la aceptación del desprendimiento La fma de la
  • 12.
    La superación estáen el abrirse al don de la sabiduría de Dios que permite juzgar las cosas y los acontecimientos desde otro punto de vista La fma de la
  • 13.
    - La voluntadde vivir el tiempo que queda con calidad, con entusiasmo - aceptar la etapa y aceptarla como un momento muy normal de la Vida. La tercera edad es el tiempo por excelencia de la sabiduría, pero para llegar a ella se requiere realizar dos pasos: La fma de la
  • 15.
    Las Hermanas mayorespueden ofrecer a la comunidad muchos servicios y de tipos muy variados... El más típico es el de enriquecer el espíritu de familia, hacer más profunda su unidad. Constituciones: art. 59… 60… 50… 15…
  • 16.
    art. 106 “Laancianidad, tiempo de especial respuesta a Dios”. - paz profunda, “riquezas específicas” de la ancianidad - sabiduría y oración, - apertura benévola a las nuevas generaciones, - signo de los valores perennes - sostén de la misión de las Hermanas
  • 18.
    Juan Pablo IIen la Christi fidelis laici: … “continúen su misión apostólica y misionera”… con modalidades nuevas...” La FMA nunca deja de ser salesiana, animada por la caridad pastoral, impulsada por el celo del da mihi animas.
  • 19.
    Las adecuadas asu salud y a la propia situación comunitaria: modos de apostolado más humilde, sin responsabilidades de poder, con más calma… ¿Cuáles?
  • 20.
    Presencia de calidad,intensamente humana y religiosa, irradiante, aquella que caracteriza propiamente a la auténtica “asistencia” salesiana. El apostolado más típico es el de la PRESENCIA
  • 21.
    Hoy son importantes el ministeriode la acogida, de la “visitación” a los enfermos, encarcelados, marginados...
  • 22.
    ¡No existe laFMA desocupada!
  • 24.
    La tercera edaddebe transformarse para la FMA en tiempo de oración y de contemplación.
  • 25.
    Perder el tiempocon Dios y por Dios: orar, alabar, dar gracias.
  • 26.
    Conquista de la serenidady la alegría interior, de la sabiduría de la vida que la convierte en “mujer del buen consejo”. La FMA anciana experimenta el misterio de la iniciativa de Dios, dentro de la cual se siente gratuitamente amada y llamada.
  • 28.
    La FMA dela 3ª edad, con su lámpara encendida, se dispone a la espera, a mantenerse despierta, vigilante, atenta, en expectativa, abierta a los grandes horizontes, “aguardando el consuelo de Israel”.
  • 29.
    “Olvidado del pasado ytenso hacia el futuro corro hacia la meta para alcanzar el premio que Dios nos llama a recibir allá arriba, en Cristo Jesús” (Flp 3,13).
  • 30.
    “Tened las vestiduraspuestas y encendidas las lámparas: pareceos a los que aguardan a que su amo vuelva de la boda, para cuando llegue, abrirle en cuanto llame. Dichosos esos criados si el amo al llegar los encuentra en vela” (Lc 2,35-37). La ancianidad es el tiempo de la lámpara encendida...
  • 31.
    - la oración, -la meditación de la Palabra, - la palabra de alguna Superiora..., - la lectura de libros de fuerte espiritualidad, - sobre todo, la Eucaristía bien celebrada - la conversación edificante con algún hermano/na, ¿Cuál el aceite para mantenerla tal?
  • 32.
    ¿Cuál es la vivencia delos votos de la Hermana de la Tercera Edad?
  • 33.
    - La Obediencia,dejando a Dios que conduzca los acontecimientos, abandonándose en sus manos para lo que El disponga, leyendo la historia como el adviento de Dios. - La pobreza, en el desapego de tantas cosas del período de plena actividad y en la aceptación de que Dios vaya retomando poco a poco aquello que había concedido con tanta generosidad, para donar otras cosas más profundas... para hacer comprender que Él es el Único sumo bien... - La castidad revelando ahora con más claridad que Él es el supremo Amor, encontrado siempre en la oscuridad fatigosa de la fe. ¿Cuál la vivencia de los votos de la Hna. de la 3ª Edad?
  • 35.
    - También ellospueden iluminar el “atardecer” de nuestra vida con sus dificultades y debilidades físicas y con el modo con el que acogieron la maravillosa aurora de la eternidad. -El “santo de la alegría” y de la “serenidad en el dolor” - terminó su itinerario terreno a los 73 años de edad. -No conoció la tercera edad: murió, a sólo 44 años. Su hora final no fue fácil. Vivió una fuerte tentación y fijando la mirada en la imagen de la Virgen, concluyó, diciéndose a sí misma: Canta las alabanzas de tu Madre en la pasión del Señor”.