La idea innovadora consiste en elaborar unidades de cultivo de hongos comestibles tipo maceta para que las personas puedan realizar la última etapa del cultivo (la fructificación) en casa. Estas unidades utilizarían residuos agrícolas como sustrato y permitirían el cultivo de hongos de manera sustentable sin químicos. La idea pertenece a las megatendencias de consumidor ecológico y comida al utilizar desechos y producir un alimento rico en nutrientes de manera local.