El documento reflexiona sobre la 'sociedad del conocimiento' y el papel de la comunicación dentro de ella, enfatizando las capacidades y limitaciones de las universidades en México para discernir las implicaciones de los discursos del poder. Se discuten los desafíos estructurales y culturales que enfrenta la academia mexicana en la producción de conocimiento pertinente, a la vez que se aborda la necesidad de una revisión de las prácticas educativas y académicas actuales. Se plantea la importancia de preservar principios fundamentales en la educación superior mientras se adaptan a un contexto de cambio social y tecnológico.