La universidad debe cambiar radicalmente para adaptarse a la sociedad del futuro. Debe abandonar concepciones decimonónicas y asumir una nueva cultura tanto en forma como en contenido. La sociedad ha cambiado rápidamente con avances tecnológicos y científicos, lo que influye en la universidad y requiere una autorrenovación. La universidad debe educar para la vida superando enfoques tecnocráticos y burocráticos, siendo más relacional y comunitaria para mostrar modos de conocer el mundo. Esto requiere una