El comercio electrónico permite la compraventa de bienes y servicios a través de sistemas electrónicos, ofreciendo ventajas como la reducción de retrasos y el acceso a mercados más amplios para pequeñas empresas. Aunque el 90% de las compras aún se realizan en tiendas físicas, los consumidores utilizan internet como fuente principal de información. El futuro del comercio electrónico dependerá del uso efectivo de tecnologías de la información por parte de las empresas, enfrentando desafíos en la coordinación de procesos y atención al cliente.