El documento describe la llegada de la "hojarasca" a un pueblo bananero tras una guerra civil. La hojarasca trajo los desperdicios y personas desechadas de otros lugares, transformando el pueblo. También narra la primera experiencia de un niño con un cadáver durante un entierro solitario, observando los detalles del cuerpo sin vida y el proceso para meterlo en un ataúd.