Galtung propone que los conflictos son inevitables en las relaciones sociales, pero la violencia no es intrínseca y puede evitarse resolviendo el conflicto. Explica que los conflictos tienen una secuencia dirigida a un objetivo y que si una parte no se siente justamente representada, buscará la revancha, creando un ciclo de conflicto que puede llevar a la violencia. Por ello, es importante encontrar métodos donde ambas partes se sientan justamente representadas para resolver el conflicto de manera pacífica.