El documento describe varias garantías orgánicas del debido proceso como la independencia judicial, la imparcialidad, el juez natural y la obligatoriedad de la acción penal. Estas garantías buscan proteger a los ciudadanos de un uso arbitrario del poder punitivo del estado asegurando un proceso justo e imparcial. En el caso presentado, las garantías orgánicas involucradas son la independencia entre el fiscal y el juez, y la facultad del juez de protección de menores para asumir el caso dado que el acusado alega ser menor de edad