El documento habla sobre la enseñanza de la historia a niños pequeños. Propone que los docentes utilicen materiales históricos tangibles como objetos, fotos y visitas a museos para permitir que los niños se hagan preguntas, desarrollen su comprensión y análisis del pasado. También sugiere que los padres colaboren apoyando el aprendizaje de la historia a través de cuentos, objetos antiguos y experiencias que permitan a los niños comparar el pasado y el presente.