El documento discute la violencia doméstica durante el embarazo. Indica que es poco probable que el embarazo haga que una pareja abusiva cambie su comportamiento, y que de hecho el embarazo puede empeorar la violencia. Explica que el maltrato durante el embarazo pone en riesgo la salud de la madre y el bebé, y que es probable que la violencia continúe después del nacimiento si la mujer permanece en la relación. Recomienda que las mujeres en esta situación busquen ayuda profesional de inmediato