Claude Monet se estableció en Giverny en 1883, donde transformó su jardín en un refugio pictórico que se convirtió en el escenario de muchas de sus obras más famosas. A través de la creación del 'jardín del agua' y la experimentación con la luz y los reflejos, Monet se convirtió en un precursor de la pintura moderna. Su jardín atrae anualmente a medio millón de visitantes y representa su legado artístico hasta su muerte en 1926.