IMPRESIONISMO Y AIRE LIBRE




EN EL MUSEO THYSSEN-BORNEMISZA
El tema de la exposición que nos presenta el Museo Thyssen Bornemisza es el
origen y el desarrollo de la pintura al óleo al aire libre, verdadero motor de la
renovación artística del siglo XIX y que eclosiona en el movimiento impresionista.
Fueron los paisajistas residentes en Roma durante el neoclasicismo, a finales del
siglo XVIII y comienzos del XIX, los que empezaron a realizar estudios al óleo del
natural con la finalidad de profundizar en la representación realista de la
naturaleza y, de paso, confeccionar repertorios de motivos para utilizar en sus
composiciones elaboradas en el taller. Desde entonces, la pintura al aire libre
constituyó una práctica firmemente asentada en la tradición académica.
A lo largo del siglo XIX, la evolución de la pintura al aire libre estuvo dominada por
la llamada a salir del estudio e ir en busca de la naturaleza. La práctica de la
pintura al óleo al aire libre fue impulsada por diversas motivaciones, desde la
exigencia de observar los fenómenos naturales con una precisión científica hasta
la necesidad de vivir en medio de la naturaleza, buscando una comunicación
espiritual con ella.
Con el paso del tiempo y ya a mediados del siglo XIX, la
fractura existente entre pintura al natural y pintura en el
estudio se fue desdibujando. Así ocurre ya en artistas del
realismo como Corot, Courbet o Constable, quienes
realizaron trasvases de ambas técnicas, y , especialmente,
con los paisajistas de la Escuela de Barbizon, como Daubigny
 Theodore Rousseau, que expusieron en los Salones de París
sus cuadros realizados integramente en plena naturaleza.
Pero fueron los impresionistas los que pintaron siempre
al aire libre, desde el principio hasta los últimos toques en
el lienzo, tratando de atrapar lo efímero y momentáneo de
la luz. En cualquier caso, ni siquiera un artista como
Monet, que afirmaba que su taller estaba en la naturaleza,
se pudo substraer de retocar sus obras en el taller, una
práctica que se hizo cada vez más común hacia el final de
su vida.
La exposición nos presenta un total de 116 obras con
representación de diferentes escuelas.: la inglesa con
Constable y Turner; la alemana con Carus o Hodler; la
española con Carlos de Haes y Sorolla; la norteamericana
con Asher B Durand; pero especialmente la escuela
francesa, destacando los paisajes de Valenncienes, Corot,
Rousseau, Daubigny, Courbet, Boudin, Monet, Renoir,
Cezanne y Van Gogh.
La presentación de la exposición sigue un recorrido temático: A lo largo de las salas
veremos los paisajes de ruinas, tejados y azoteas, rocas, montañas, árboles y plantas, el
agua en sus formas de cascadas, arroyos y ríos, lagos, cielos y nubes y el mar. Esta
presentación esboza una verdadera iconografía del paisaje y nos ofrece interesantes
diálogos entre los artistas: Turner y Constable, Corot y Courbet, Monet y Van Gogh, o
Renoir y Sorolla.
La evolución estilística es la misma en todas las secciones: Del paisaje del
neoclasicismo académico de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX pasamos al
paisaje romántico que prima las evocaciones emotivas y la exaltación panteísta por
la naturaleza, y de ahí al paisaje del realismo de mitad del siglo XIX, a veces con una
tendencia científica muy marcada.
El momento de mayor realismo es el que marca el impresionismo desde Monet a
Van Gogh y Cezanne, para acabar, ya en los comienzos del siglo XX, con las
estilizaciones del simbolismo y las subjetividades decorativas del expresionismo.
RUINAS




Música: Fritz Kreisler, Liebeslied, interpretado al violín por Joshua Bell
Pierre-Henri de Valenciennes. Villa Farnesio ,
ruinas romanas, 1782-84




                                                 Francois-Marius Granet. El Coliseo,
                                                 pilares en ruinas. 1802-19
“…. Las ruinas necesarias en un
tema deben pintarse con la
misma veracidad que un
retrato”.
Pierre-Henri de Valenciennes,
1800.




  Christoffer Wilhelm Eckersberg.
  El Coliseo, interior, 1813-16.
Johann Martin von Rohden.:
Acueducto cerca de Roma,
1796




                             Corot.: Acueducto, 1826-28
Corot: el puente de Narni, 1827
Daubigny: Ruinas del chateau Gaillard, 1877
TEJADOS Y AZOTEAS
“Os felicito en primer lugar por
haberos decido a pintar del
natural, pues es el único medio
de avanzar y de hacer algún
progreso en un arte tan difícil y
que exige tantos y bien estudios;
ya que vuestro médico os ha
prescrito un régimen para
vuestra salud, es absolutamente
necesario que lo sigáis
estrictamente, pero eso no os
impide pintar del natural incluso   Pierre-Henri de Valenciennes: Loggia en Roma, tejado
después de caer la lluvia, pues     en sombra, 1782-84
algo veréis por la ventana, no
importa lo que sea. Aunque no se
trate nada mas que de un muro,
podéis estudiarlo; recordad que
en Roma yo hice estudios de
viejas chimeneas que, una vez
pintadas, resultaban de mucho
interés por sus matices de color”
Pierre-Henri de Valenciennes.
Carta a Anna Leclerc, 1808.

                                      Pierre-Henri de Valenciennes: Loggia en Roma,
                                      tejado al sol, 1782-84
Thomas Jones.: Edificios en
                                           Nápoles con la fachada nororiental
                                           del Castel Nuovo, 1782
Francois-Marius Granet.: La torre de
Paulo III y los tejados de Roma, 1802-19
Corot.: Orleans vista desde una ventana
hacia la torre de Sainte-Paterne, h 1830
ROCAS
Friedrich Nerly.: Tocón cerca de Olevano, h 1829-30
Corot: bosque rocoso cerca
                                de Civitá Castellana, 1826-27




Corot: campesina en el bosque
de Fontainebleau.
Jules Cogniet: pintores al
aire libre en el bosque de
Fontainebleau, 1825
Theodore Rousseau: estudio de rocas y
                                     árboles, 1829



Theodore Caruelle d´Aligny: Bosque
de Fontainebleau, h 1845
Courbet: La Roche Pourrie, 1864
James McDougal Hart: Verano en los Castskills, h 1865
El objetivo del aprendiz de paisajista … “debería ser retratar estos objetos [árboles y
rocas] tan minuciosamente como le fuese posible, porque aunque puede que sea
imposible producir una imitación absoluta de ellos, su esfuerzo le llevará a un mejor
conocimiento de las más sutiles verdades y características de la naturaleza”.
Asher B Durand, 1855




   Asher B Durand: estudio de la naturaleza, Bronxville, Nueva York, 1856
Cezanne: Peñascos en el bosque, h 1893




                                         Cezanne: rocas y ramas en Bibémus, h
                                         1895-1904
MONTAÑAS
Jean-Charles-Joseph Rémond: Barranco con
                               lengua de lava dirigiéndose al mar, h 1821-25




Achille-Etna Michallon:
Erupción del Vesubio, noche,
1819
Johann Wilhelm Schirmer: Paisaje de Civitella, 1839
Corot: Vista de Olevano, 1827
Carl Gustav Carus: Rocas, 1821




  Ferdinad Georg Waldmüller: El Schönberg
  visto desde Hoisernradalpe, 1833
Theodore Rousseau: El valle de Saint-Vicent, 1830
Ferdinad Holder: el Nielsen visto desde Heustrich, 1910
“Parece como si al elevarnos por encima del nivel de los hombres se abandonasen
todos los sentimientos bajos y terrestres, y que a medida que nos acercamos a las
regiones etéreas, el alma contrajese algo de su inalterable pureza”.
Jean Jacques Rousseau, “Julia o la nueva Eloisa”, 1782




               Ferdinad Holder: Les dents du Midi al alba, 1916
Sorolla: Tormenta sobre Peñalara, Segovia, 1906
ÁRBOLES Y PLANTAS
Corot: Bosque de Fontainebleau,
detalle del tronco de un árbol, 1822
Asher B Durand: paisaje, h 1855
Asher B Durand: Estudio de la naturaleza,
abedul, h 1860
“Yo oía también la voz de los árboles,…. Las sorpresas de sus movimientos, la variedad
de sus formas y hasta la singularidad con que se ven atraídos por la luz me reveló de
repente el lenguaje de los bosques”.
Théodore Rousseau. En Alfred Sensier: Souvenirs sur Théodore Rousseau. París, 1872




               Theodore Rousseau: Después de la lluvia, h 1850
Theodore Rousseau: los grandes robles del viejo Bas Bréau, 1864
Seurat: el bosque de Pontaubert,
1881
Daubigny: el viñedo, 1860-63




Sorolla: estudio de viñas,
Jerez, 1914
Sisley: Avenida de castaños en la Celle-
Saint Cloud, 1867
Monet: el roble Bodmer, bosque de Fontainebleau, 1865
Monet: Vista de Bennecourt, 1887




  Monet: Álamos a orillas del río Epte,
  atardecer, 1891
“Sí, yo quiero saber. Saber para sentir mejor, sentir para saber mejor…. Quiero ser por
tanto un auténtico clásico, volver a ser clásico mediante la naturaleza, mediante la
sensación. Antes tenía unas ideas confusas. ¡La vida!. Era la única palabra que salía de
mi boca. Quería quemar el Louvre, ¡pobre idiota!. Hay que ir al Louvre por la naturaleza,
y regresar a la naturaleza por el Louvre….”.
Paul Cezanne.




                    Cezanne: Granja en Normandía, h 1885-86
Van Gogh: campos de trigo y amapolas, 1888
Van Gogh: el hospital de Saint-Rémy, 1889
Derain: El viejo árbol, 1904
CASCADAS, LAGOS, ARROYOS Y RÍOS
Johann Martin von Rohden: las cascadas de Tívoli, 1808-15
Corot: La cascada de Marmore
en Terni, h 1826
Corot: Le Quai des Páquis, Ginebra, h 1842
Courbet: el chateau de Chillon, 1874
Turner: Sauces junto a un riachuelo, 1805
“El sonido del agua
                                                           escapando de las presas del
                                                           molino, los sauces, las viejas
                                                           orillas podridas, los postes
                                                           mohosos, las
                                                           construcciones de ladrillo.
                                                           Amo todas esas cosas….
                                                           Mientras pinte no dejaré
                                                           nunca de pintar esos
                                                           lugares”.
                                                           John Constable, carta a John
                                                           Fisher, 1821




Constable: la esclusa de Flatford, sendero junto al río,
h 1810-12
Courbet: el nacimiento del río
Loue, 1864




   Courbet: el arroyo de Breme, 1866
Ferdinad Hodler: Bosque con
arroyo de montaña, 1902
“¡Mi taller!. Pero yo no he tenido nunca taller, y no comprendo que alguien se
encierre en una habitación.”.
Claude Monet, 1880




                         Monet: el deshielo en Vetheuil, 1880
CIELOS Y NUBES
Pierre-Henri de Valenciennes: estudio
de cielo cargado de nubes, Roma,
1782-84




Francois-Marius Granet: Monte
Mario, Roma, 1810-20
Constable: estudios de
nubes, 1822
Constable: estudio de nubes en el
                            horizonte, 1821




Constable: vista desde la
biblioteca de la casa del
archidiácono Fisher,
Salisbury, 1829
Adolph Menzel: estudio de nubes, 1851
Carl Blenchen: Tormenta en la campiña romana, 1829
Constable: tormenta de lluvia sobre el mar, h 1824-28
Courbet: la tromba de agua, 1866
Georges Michel: paisaje con molino.




  Anton Mauve: cruzando el brezal,
  h 1885-88
Van Gogh: Molino de agua en Gennep, 1884
Eugene Boudin: estudio de cielo sobre la dársena del puerto de El
Havre, h 1890-95
Van Gogh: paisaje al atardecer, 1885




Van Gogh: Los descargadores de
Arlés, 1888
Monet: Lluvia en Belle-Ile-en-Mer, 1886
“El cielo…. No solo
                                            contribuye a conferir
                                            profundidad mediante sus
                                            planos (porque el cielo
                                            tiene distintos planos,
                                            como el suelo), sino que da
                                            también movimiento con
                                            su forma, con su
                                            disposición con relación al
                                            efecto o a la composición
                                            del cuadro”.
                                            Alfred Sisley,
                                            declaraciones al crítico
                                            Alfred Tavernier. 1907




Sisley: la inundación en Port-Marly, 1876
Van Gogh: Paisaje bajo un cielo agitado, 1889
Emil Nolde: Nubes de verano, 1913
EL MAR
Johan Christian Dahl: Olas y rompientes en
la bahía de Nápoles, 1821
Johan Wilhelm Schirmer: Olas en la costa de Normandía con
barcos lejanos, 1836
Constable: estudio de marina, la playa de Brighton
mirando hacia el oeste, h 1824-28
Courbet: Eternidad, h 1865-69




                                Courbet: la ola, h 1869
Courbet: la tromba de agua, Etretat, h 1870
Monet: Marea baja en Varengeville, 1882
Monet: la cabaña en Trouville, marea baja, 1881
Monet: Acantilado y Porte d´Aval con mal tiempo, 1883
“Yo estaba en pleno ardor del
                                    trabajo bajo el acantilado, aunque
                                    al abrigo del viento, en el mismo
                                    lugar donde estuvo usted
                                    conmigo; convencido de que la
                                    marea estaba bajando, no me
                                    asustaban las olas que venían a
                                    morir a algunos pasos de mí. En
                                    fin, todo absorto, no vi venir una
                                    enorme ola que me arrojó contra
                                    el acantilado y caí en la espuma,
                                    ¡con todo mis materiales! De
                                    pronto me vi perdido, pues el
                                    agua me arrastraba, pero al fin
                                    pude salir a cuatro patas, pero ¡en
                                    qué estado, Dios mío!, con las
                                    botas, las medias de lana y el
                                    abrigo empapados: la paleta que
                                    tenía en la mano se me había
                                    venido a la cara y tenía la barba
                                    cubierta de azul, de amarillo, etc.”

Monet: Mar agitado, Etretat, 1883   Claude Monet: Carta a Alice
                                    Hoschedé. [27 de noviembre de
                                    1885]
Eugene Boudin: Etretat. El acantilado de Aval, 1890
Renoir: Marea baja, Yport, 1883
Sorolla: Mar y rocas en San Esteban, Asturias, 1903
Monet: Las pirámides de Port-Cotón, 1886
¡¡¡NO OS LO PODEIS PERDER!!!




                 Pilar M E.
               Marzo de 2013

Impresionismo y aire libre thyssen_2013

  • 1.
    IMPRESIONISMO Y AIRELIBRE EN EL MUSEO THYSSEN-BORNEMISZA
  • 2.
    El tema dela exposición que nos presenta el Museo Thyssen Bornemisza es el origen y el desarrollo de la pintura al óleo al aire libre, verdadero motor de la renovación artística del siglo XIX y que eclosiona en el movimiento impresionista. Fueron los paisajistas residentes en Roma durante el neoclasicismo, a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, los que empezaron a realizar estudios al óleo del natural con la finalidad de profundizar en la representación realista de la naturaleza y, de paso, confeccionar repertorios de motivos para utilizar en sus composiciones elaboradas en el taller. Desde entonces, la pintura al aire libre constituyó una práctica firmemente asentada en la tradición académica. A lo largo del siglo XIX, la evolución de la pintura al aire libre estuvo dominada por la llamada a salir del estudio e ir en busca de la naturaleza. La práctica de la pintura al óleo al aire libre fue impulsada por diversas motivaciones, desde la exigencia de observar los fenómenos naturales con una precisión científica hasta la necesidad de vivir en medio de la naturaleza, buscando una comunicación espiritual con ella.
  • 3.
    Con el pasodel tiempo y ya a mediados del siglo XIX, la fractura existente entre pintura al natural y pintura en el estudio se fue desdibujando. Así ocurre ya en artistas del realismo como Corot, Courbet o Constable, quienes realizaron trasvases de ambas técnicas, y , especialmente, con los paisajistas de la Escuela de Barbizon, como Daubigny Theodore Rousseau, que expusieron en los Salones de París sus cuadros realizados integramente en plena naturaleza. Pero fueron los impresionistas los que pintaron siempre al aire libre, desde el principio hasta los últimos toques en el lienzo, tratando de atrapar lo efímero y momentáneo de la luz. En cualquier caso, ni siquiera un artista como Monet, que afirmaba que su taller estaba en la naturaleza, se pudo substraer de retocar sus obras en el taller, una práctica que se hizo cada vez más común hacia el final de su vida. La exposición nos presenta un total de 116 obras con representación de diferentes escuelas.: la inglesa con Constable y Turner; la alemana con Carus o Hodler; la española con Carlos de Haes y Sorolla; la norteamericana con Asher B Durand; pero especialmente la escuela francesa, destacando los paisajes de Valenncienes, Corot, Rousseau, Daubigny, Courbet, Boudin, Monet, Renoir, Cezanne y Van Gogh.
  • 4.
    La presentación dela exposición sigue un recorrido temático: A lo largo de las salas veremos los paisajes de ruinas, tejados y azoteas, rocas, montañas, árboles y plantas, el agua en sus formas de cascadas, arroyos y ríos, lagos, cielos y nubes y el mar. Esta presentación esboza una verdadera iconografía del paisaje y nos ofrece interesantes diálogos entre los artistas: Turner y Constable, Corot y Courbet, Monet y Van Gogh, o Renoir y Sorolla. La evolución estilística es la misma en todas las secciones: Del paisaje del neoclasicismo académico de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX pasamos al paisaje romántico que prima las evocaciones emotivas y la exaltación panteísta por la naturaleza, y de ahí al paisaje del realismo de mitad del siglo XIX, a veces con una tendencia científica muy marcada. El momento de mayor realismo es el que marca el impresionismo desde Monet a Van Gogh y Cezanne, para acabar, ya en los comienzos del siglo XX, con las estilizaciones del simbolismo y las subjetividades decorativas del expresionismo.
  • 5.
    RUINAS Música: Fritz Kreisler,Liebeslied, interpretado al violín por Joshua Bell
  • 6.
    Pierre-Henri de Valenciennes.Villa Farnesio , ruinas romanas, 1782-84 Francois-Marius Granet. El Coliseo, pilares en ruinas. 1802-19
  • 7.
    “…. Las ruinasnecesarias en un tema deben pintarse con la misma veracidad que un retrato”. Pierre-Henri de Valenciennes, 1800. Christoffer Wilhelm Eckersberg. El Coliseo, interior, 1813-16.
  • 8.
    Johann Martin vonRohden.: Acueducto cerca de Roma, 1796 Corot.: Acueducto, 1826-28
  • 9.
    Corot: el puentede Narni, 1827
  • 10.
    Daubigny: Ruinas delchateau Gaillard, 1877
  • 11.
  • 12.
    “Os felicito enprimer lugar por haberos decido a pintar del natural, pues es el único medio de avanzar y de hacer algún progreso en un arte tan difícil y que exige tantos y bien estudios; ya que vuestro médico os ha prescrito un régimen para vuestra salud, es absolutamente necesario que lo sigáis estrictamente, pero eso no os impide pintar del natural incluso Pierre-Henri de Valenciennes: Loggia en Roma, tejado después de caer la lluvia, pues en sombra, 1782-84 algo veréis por la ventana, no importa lo que sea. Aunque no se trate nada mas que de un muro, podéis estudiarlo; recordad que en Roma yo hice estudios de viejas chimeneas que, una vez pintadas, resultaban de mucho interés por sus matices de color” Pierre-Henri de Valenciennes. Carta a Anna Leclerc, 1808. Pierre-Henri de Valenciennes: Loggia en Roma, tejado al sol, 1782-84
  • 13.
    Thomas Jones.: Edificiosen Nápoles con la fachada nororiental del Castel Nuovo, 1782 Francois-Marius Granet.: La torre de Paulo III y los tejados de Roma, 1802-19
  • 14.
    Corot.: Orleans vistadesde una ventana hacia la torre de Sainte-Paterne, h 1830
  • 15.
  • 16.
    Friedrich Nerly.: Tocóncerca de Olevano, h 1829-30
  • 17.
    Corot: bosque rocosocerca de Civitá Castellana, 1826-27 Corot: campesina en el bosque de Fontainebleau.
  • 18.
    Jules Cogniet: pintoresal aire libre en el bosque de Fontainebleau, 1825
  • 19.
    Theodore Rousseau: estudiode rocas y árboles, 1829 Theodore Caruelle d´Aligny: Bosque de Fontainebleau, h 1845
  • 20.
    Courbet: La RochePourrie, 1864
  • 21.
    James McDougal Hart:Verano en los Castskills, h 1865
  • 22.
    El objetivo delaprendiz de paisajista … “debería ser retratar estos objetos [árboles y rocas] tan minuciosamente como le fuese posible, porque aunque puede que sea imposible producir una imitación absoluta de ellos, su esfuerzo le llevará a un mejor conocimiento de las más sutiles verdades y características de la naturaleza”. Asher B Durand, 1855 Asher B Durand: estudio de la naturaleza, Bronxville, Nueva York, 1856
  • 23.
    Cezanne: Peñascos enel bosque, h 1893 Cezanne: rocas y ramas en Bibémus, h 1895-1904
  • 24.
  • 25.
    Jean-Charles-Joseph Rémond: Barrancocon lengua de lava dirigiéndose al mar, h 1821-25 Achille-Etna Michallon: Erupción del Vesubio, noche, 1819
  • 26.
    Johann Wilhelm Schirmer:Paisaje de Civitella, 1839
  • 27.
    Corot: Vista deOlevano, 1827
  • 28.
    Carl Gustav Carus:Rocas, 1821 Ferdinad Georg Waldmüller: El Schönberg visto desde Hoisernradalpe, 1833
  • 29.
    Theodore Rousseau: Elvalle de Saint-Vicent, 1830
  • 30.
    Ferdinad Holder: elNielsen visto desde Heustrich, 1910
  • 31.
    “Parece como sial elevarnos por encima del nivel de los hombres se abandonasen todos los sentimientos bajos y terrestres, y que a medida que nos acercamos a las regiones etéreas, el alma contrajese algo de su inalterable pureza”. Jean Jacques Rousseau, “Julia o la nueva Eloisa”, 1782 Ferdinad Holder: Les dents du Midi al alba, 1916
  • 32.
    Sorolla: Tormenta sobrePeñalara, Segovia, 1906
  • 33.
  • 34.
    Corot: Bosque deFontainebleau, detalle del tronco de un árbol, 1822
  • 35.
    Asher B Durand:paisaje, h 1855 Asher B Durand: Estudio de la naturaleza, abedul, h 1860
  • 36.
    “Yo oía tambiénla voz de los árboles,…. Las sorpresas de sus movimientos, la variedad de sus formas y hasta la singularidad con que se ven atraídos por la luz me reveló de repente el lenguaje de los bosques”. Théodore Rousseau. En Alfred Sensier: Souvenirs sur Théodore Rousseau. París, 1872 Theodore Rousseau: Después de la lluvia, h 1850
  • 37.
    Theodore Rousseau: losgrandes robles del viejo Bas Bréau, 1864
  • 38.
    Seurat: el bosquede Pontaubert, 1881
  • 39.
    Daubigny: el viñedo,1860-63 Sorolla: estudio de viñas, Jerez, 1914
  • 40.
    Sisley: Avenida decastaños en la Celle- Saint Cloud, 1867
  • 41.
    Monet: el robleBodmer, bosque de Fontainebleau, 1865
  • 42.
    Monet: Vista deBennecourt, 1887 Monet: Álamos a orillas del río Epte, atardecer, 1891
  • 43.
    “Sí, yo quierosaber. Saber para sentir mejor, sentir para saber mejor…. Quiero ser por tanto un auténtico clásico, volver a ser clásico mediante la naturaleza, mediante la sensación. Antes tenía unas ideas confusas. ¡La vida!. Era la única palabra que salía de mi boca. Quería quemar el Louvre, ¡pobre idiota!. Hay que ir al Louvre por la naturaleza, y regresar a la naturaleza por el Louvre….”. Paul Cezanne. Cezanne: Granja en Normandía, h 1885-86
  • 44.
    Van Gogh: camposde trigo y amapolas, 1888
  • 45.
    Van Gogh: elhospital de Saint-Rémy, 1889
  • 46.
    Derain: El viejoárbol, 1904
  • 47.
  • 48.
    Johann Martin vonRohden: las cascadas de Tívoli, 1808-15
  • 49.
    Corot: La cascadade Marmore en Terni, h 1826
  • 50.
    Corot: Le Quaides Páquis, Ginebra, h 1842
  • 51.
    Courbet: el chateaude Chillon, 1874
  • 52.
    Turner: Sauces juntoa un riachuelo, 1805
  • 53.
    “El sonido delagua escapando de las presas del molino, los sauces, las viejas orillas podridas, los postes mohosos, las construcciones de ladrillo. Amo todas esas cosas…. Mientras pinte no dejaré nunca de pintar esos lugares”. John Constable, carta a John Fisher, 1821 Constable: la esclusa de Flatford, sendero junto al río, h 1810-12
  • 54.
    Courbet: el nacimientodel río Loue, 1864 Courbet: el arroyo de Breme, 1866
  • 55.
    Ferdinad Hodler: Bosquecon arroyo de montaña, 1902
  • 56.
    “¡Mi taller!. Peroyo no he tenido nunca taller, y no comprendo que alguien se encierre en una habitación.”. Claude Monet, 1880 Monet: el deshielo en Vetheuil, 1880
  • 57.
  • 58.
    Pierre-Henri de Valenciennes:estudio de cielo cargado de nubes, Roma, 1782-84 Francois-Marius Granet: Monte Mario, Roma, 1810-20
  • 59.
  • 60.
    Constable: estudio denubes en el horizonte, 1821 Constable: vista desde la biblioteca de la casa del archidiácono Fisher, Salisbury, 1829
  • 61.
    Adolph Menzel: estudiode nubes, 1851
  • 62.
    Carl Blenchen: Tormentaen la campiña romana, 1829
  • 63.
    Constable: tormenta delluvia sobre el mar, h 1824-28
  • 64.
    Courbet: la trombade agua, 1866
  • 65.
    Georges Michel: paisajecon molino. Anton Mauve: cruzando el brezal, h 1885-88
  • 66.
    Van Gogh: Molinode agua en Gennep, 1884
  • 67.
    Eugene Boudin: estudiode cielo sobre la dársena del puerto de El Havre, h 1890-95
  • 68.
    Van Gogh: paisajeal atardecer, 1885 Van Gogh: Los descargadores de Arlés, 1888
  • 69.
    Monet: Lluvia enBelle-Ile-en-Mer, 1886
  • 70.
    “El cielo…. Nosolo contribuye a conferir profundidad mediante sus planos (porque el cielo tiene distintos planos, como el suelo), sino que da también movimiento con su forma, con su disposición con relación al efecto o a la composición del cuadro”. Alfred Sisley, declaraciones al crítico Alfred Tavernier. 1907 Sisley: la inundación en Port-Marly, 1876
  • 71.
    Van Gogh: Paisajebajo un cielo agitado, 1889
  • 72.
    Emil Nolde: Nubesde verano, 1913
  • 73.
  • 74.
    Johan Christian Dahl:Olas y rompientes en la bahía de Nápoles, 1821
  • 75.
    Johan Wilhelm Schirmer:Olas en la costa de Normandía con barcos lejanos, 1836
  • 76.
    Constable: estudio demarina, la playa de Brighton mirando hacia el oeste, h 1824-28
  • 77.
    Courbet: Eternidad, h1865-69 Courbet: la ola, h 1869
  • 78.
    Courbet: la trombade agua, Etretat, h 1870
  • 79.
    Monet: Marea bajaen Varengeville, 1882
  • 80.
    Monet: la cabañaen Trouville, marea baja, 1881
  • 81.
    Monet: Acantilado yPorte d´Aval con mal tiempo, 1883
  • 82.
    “Yo estaba enpleno ardor del trabajo bajo el acantilado, aunque al abrigo del viento, en el mismo lugar donde estuvo usted conmigo; convencido de que la marea estaba bajando, no me asustaban las olas que venían a morir a algunos pasos de mí. En fin, todo absorto, no vi venir una enorme ola que me arrojó contra el acantilado y caí en la espuma, ¡con todo mis materiales! De pronto me vi perdido, pues el agua me arrastraba, pero al fin pude salir a cuatro patas, pero ¡en qué estado, Dios mío!, con las botas, las medias de lana y el abrigo empapados: la paleta que tenía en la mano se me había venido a la cara y tenía la barba cubierta de azul, de amarillo, etc.” Monet: Mar agitado, Etretat, 1883 Claude Monet: Carta a Alice Hoschedé. [27 de noviembre de 1885]
  • 83.
    Eugene Boudin: Etretat.El acantilado de Aval, 1890
  • 84.
  • 85.
    Sorolla: Mar yrocas en San Esteban, Asturias, 1903
  • 86.
    Monet: Las pirámidesde Port-Cotón, 1886
  • 87.
    ¡¡¡NO OS LOPODEIS PERDER!!! Pilar M E. Marzo de 2013