Este documento describe una exposición en el Museo Thyssen-Bornemisza sobre el origen y desarrollo de la pintura al aire libre y el impresionismo. La pintura al aire libre comenzó a finales del siglo XVIII como un estudio realista de la naturaleza, y evolucionó a lo largo del siglo XIX hasta que los impresionistas pintaron siempre al aire libre para capturar la luz y lo efímero. La exposición presenta 116 obras de diferentes escuelas y artistas que ilustran esta evolución