Charles Goodyear fue uno de los muchos inventores en la década de 1830 que trató de desarrollar un producto de caucho duradero. Después de años de experimentación, Goodyear descubrió accidentalmente el proceso de vulcanización mediante la adición de azufre y calor al caucho, transformándolo en goma y haciéndolo útil. Aunque murió en la pobreza, su descubrimiento de la vulcanización del caucho tuvo un gran impacto y fue ampliamente adoptado.