La ley de educación española ha sido modificada siete veces, lo que ha causado confusión e ignorancia. Los cambios se deben a las diferencias ideológicas entre los partidos políticos, que buscan su propio interés en lugar del interés de la población. España merece un sistema educativo estable y de calidad, sin cambios constantes cada vez que hay un nuevo gobierno. Los españoles piden respeto por la educación y encontrar puntos en común que beneficien a todos los ciudadanos.