El poema "A un olmo seco" fue escrito por Antonio Machado sobre un olmo que veía renacer después de estar casi muerto. Representa la esperanza que Machado sentía por la enfermedad de su esposa. El poema describe el estado del olmo y luego Machado se dirige a él, imaginando su futuro. Expresa su gratitud por la rama verde renacida y su deseo de que su esposa también se recupere.