Carla Domínguez Sánchez 2ºC de Bachillerato
``A un olmo seco´´
``A un olmo seco´´ está escrito por el poeta español Antonio Machado (Sevilla,
1875-Collioure, 1939). Este lírico en el que vida y obra van de la mano, fue profesor de
francés y defensor de la República, por este motivo tuvo que emprender su exilio a
Francia en 1939. Fue miembro de la Generación del 98, cuyo origen radica en la
terrible Crisis del 98 tras las pérdidas de Cuba, Filipinas, Puerto Rico e Isla de Guam en
ese año. Los miembros de dicha Generación realizaban una crítica durísima, con amor
y dolor, a la situación lacerante que afectaba a la condición económica, social, política
pero sobre todo moral, porque los españoles se sentían vacios y decepcionados tras la
pérdida de la hegemonía. Inicialmente se situaba al autor en el famoso movimiento del
Modernismo por sus obras como ``Soledades´´ compuesta por poemas intimistas. ``A
un olmo seco´´ se encuentra recogido en la obra Campos de Castilla, publicada en
1917, añadiendo en esta última edición, poemas dedicados a su mujer durante su
enfermedad y tras su muerte.
Antonio se enamora perdidamente en Soria de una jovencísima mujer, Leonor
Izquierdo, con la que se casa en 1909. Poco después, a ella le detectan una horrible y
grave enfermedad, incurable por aquel entonces: tuberculosis. En una tarde de
primavera, cuando Machado paseaba a su mujer, observó que con ``las lluvias de abril
y el sol de mayo´´ se produce el nacimiento de una rama verdecida de un moribundo
olmo. Por este motivo, el tema que presenta el poema es la gratitud que manifiesta a
dicha rama, ya que supone el ``milagro´´ de la recuperación del olmo, representando
un posible prodigio en el estado de salud de su mujer.
Respecto a su estructura, se divide en tres partes. La primera llega hasta el
verso decimocuarto en los que se describe el penoso estado del olmo, su situación y
entorno, citando también la aparición de hojas nuevas con la llegada de la primavera.
La segunda parte ocupa todo el resto del poema excepto, los cinco últimos versos. En
ella, el poeta se dirige al olmo y le adelanta algunos de los hipotéticos finales que le
esperan. Finalmente, el poeta expresa su deseo de dejar constancia escrita de la
maravillosa aparición de esas hojas renacidas entre tanta muerte y podredumbre. En
los últimos tres versos no se habla del olmo, sino expresa su profundo agradecimiento
empleando la primera persona con la cual, nos transmite el sentimiento de esperanza
de ese milagro que tanto anhela y que desgraciadamente no ocurre.
En cuanto a su métrica, se caracteriza por ser muy peculiar, ya que Machado no
realiza nada al azar. Los primeros catorce versos, en los cuales se describe el estado del
olmo, utiliza un soneto que sigue la huella de los sonetos modernistas, movimiento
que influyó inmersamente en el autor, sustituyendo los cuartetos clásicos por los
serventesios. No deja de ser curioso que el segundo verso sea heptasílabo y no un
verso de arte mayor, con la finalidad de agilizar la descripción de entrada del olmo. A
partir del verso decimoquinto, la estructura métrica cambia por la presencia de una
Carla Domínguez Sánchez 2ºC de Bachillerato
silva, muy frecuentemente en la poesía machadiana, combinando, sin seguir un criterio
fijo y a gusto de autor, versos endecasílabos y heptasílabos. También emplea una rima
consonante con un rico y denso vocabulario.
Presenta un lenguaje muy elaborado debido, entre otras cosas, en el uso
abundante de adjetivación ornamental (``olmo viejo´´, ``tronco carcomido´´, ``musgo
amarillento´´…), todos ellos relacionados con el color que recuerda a su militancia en el
Modernismo. Es propio de dicho movimiento hacer alusiones a los sentidos o a lo
colorido ya que buscaban un sentido sensual. En cuanto a los recursos literarios,
encontramos varios: hipérbatos (``No será, cual los álamos cantores que guardan el
camino y la ribera, habitado de pardos ruiseñores´´) con traslación de adjetivos para
destacar palabras relevantes y contribuir o enriquecer la rima. La personificación está
presente (``¡El olmo centenario en la colina que lame el Duero!´´) e incluye signos de
exclamación para expresar intimismo. La metáfora que encontramos casi al final,
cuando el corazón hace referencia a los sentimientos (``Mi corazón espera también,
hacia la luz…´´). Es destacable la anáfora (``antes de que´´ repetido en varios versos)
con la que el autor señala los hipotéticos finales del olmo. El poema se puede
considerar una alegoría porque en todo momento se establece una relación entre el
olmo y Leonor: el árbol empobrecido representa su grave enfermedad o la rama
verdecida con su joven vida. También presenta un apóstrofe ya que invoca al olmo, del
que no va a obtener respuesta. Se dirige a él a través de dos vocativos ``olmo´´ y
``olmo del Duero´´ y como se dicho anteriormente emplea la segunda persona de
singular (``antes de que te derribe´´, ``te conviertas´´, ``tu rama´´…)

Carla machado

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    Carla Domínguez Sánchez2ºC de Bachillerato ``A un olmo seco´´ ``A un olmo seco´´ está escrito por el poeta español Antonio Machado (Sevilla, 1875-Collioure, 1939). Este lírico en el que vida y obra van de la mano, fue profesor de francés y defensor de la República, por este motivo tuvo que emprender su exilio a Francia en 1939. Fue miembro de la Generación del 98, cuyo origen radica en la terrible Crisis del 98 tras las pérdidas de Cuba, Filipinas, Puerto Rico e Isla de Guam en ese año. Los miembros de dicha Generación realizaban una crítica durísima, con amor y dolor, a la situación lacerante que afectaba a la condición económica, social, política pero sobre todo moral, porque los españoles se sentían vacios y decepcionados tras la pérdida de la hegemonía. Inicialmente se situaba al autor en el famoso movimiento del Modernismo por sus obras como ``Soledades´´ compuesta por poemas intimistas. ``A un olmo seco´´ se encuentra recogido en la obra Campos de Castilla, publicada en 1917, añadiendo en esta última edición, poemas dedicados a su mujer durante su enfermedad y tras su muerte. Antonio se enamora perdidamente en Soria de una jovencísima mujer, Leonor Izquierdo, con la que se casa en 1909. Poco después, a ella le detectan una horrible y grave enfermedad, incurable por aquel entonces: tuberculosis. En una tarde de primavera, cuando Machado paseaba a su mujer, observó que con ``las lluvias de abril y el sol de mayo´´ se produce el nacimiento de una rama verdecida de un moribundo olmo. Por este motivo, el tema que presenta el poema es la gratitud que manifiesta a dicha rama, ya que supone el ``milagro´´ de la recuperación del olmo, representando un posible prodigio en el estado de salud de su mujer. Respecto a su estructura, se divide en tres partes. La primera llega hasta el verso decimocuarto en los que se describe el penoso estado del olmo, su situación y entorno, citando también la aparición de hojas nuevas con la llegada de la primavera. La segunda parte ocupa todo el resto del poema excepto, los cinco últimos versos. En ella, el poeta se dirige al olmo y le adelanta algunos de los hipotéticos finales que le esperan. Finalmente, el poeta expresa su deseo de dejar constancia escrita de la maravillosa aparición de esas hojas renacidas entre tanta muerte y podredumbre. En los últimos tres versos no se habla del olmo, sino expresa su profundo agradecimiento empleando la primera persona con la cual, nos transmite el sentimiento de esperanza de ese milagro que tanto anhela y que desgraciadamente no ocurre. En cuanto a su métrica, se caracteriza por ser muy peculiar, ya que Machado no realiza nada al azar. Los primeros catorce versos, en los cuales se describe el estado del olmo, utiliza un soneto que sigue la huella de los sonetos modernistas, movimiento que influyó inmersamente en el autor, sustituyendo los cuartetos clásicos por los serventesios. No deja de ser curioso que el segundo verso sea heptasílabo y no un verso de arte mayor, con la finalidad de agilizar la descripción de entrada del olmo. A partir del verso decimoquinto, la estructura métrica cambia por la presencia de una
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    Carla Domínguez Sánchez2ºC de Bachillerato silva, muy frecuentemente en la poesía machadiana, combinando, sin seguir un criterio fijo y a gusto de autor, versos endecasílabos y heptasílabos. También emplea una rima consonante con un rico y denso vocabulario. Presenta un lenguaje muy elaborado debido, entre otras cosas, en el uso abundante de adjetivación ornamental (``olmo viejo´´, ``tronco carcomido´´, ``musgo amarillento´´…), todos ellos relacionados con el color que recuerda a su militancia en el Modernismo. Es propio de dicho movimiento hacer alusiones a los sentidos o a lo colorido ya que buscaban un sentido sensual. En cuanto a los recursos literarios, encontramos varios: hipérbatos (``No será, cual los álamos cantores que guardan el camino y la ribera, habitado de pardos ruiseñores´´) con traslación de adjetivos para destacar palabras relevantes y contribuir o enriquecer la rima. La personificación está presente (``¡El olmo centenario en la colina que lame el Duero!´´) e incluye signos de exclamación para expresar intimismo. La metáfora que encontramos casi al final, cuando el corazón hace referencia a los sentimientos (``Mi corazón espera también, hacia la luz…´´). Es destacable la anáfora (``antes de que´´ repetido en varios versos) con la que el autor señala los hipotéticos finales del olmo. El poema se puede considerar una alegoría porque en todo momento se establece una relación entre el olmo y Leonor: el árbol empobrecido representa su grave enfermedad o la rama verdecida con su joven vida. También presenta un apóstrofe ya que invoca al olmo, del que no va a obtener respuesta. Se dirige a él a través de dos vocativos ``olmo´´ y ``olmo del Duero´´ y como se dicho anteriormente emplea la segunda persona de singular (``antes de que te derribe´´, ``te conviertas´´, ``tu rama´´…)