El documento describe tres orientaciones político-ideológicas - conservadurismo, liberalismo y socialismo - y cómo fundamentan políticas de comunicación. El conservadurismo apoya una sociedad jerárquica basada en principios tradicionales, el liberalismo promueve la competencia individual, y el socialismo busca la redistribución e igualdad. Cada orientación tiene concepciones diferentes sobre el papel del estado, los medios de comunicación y la relación entre comunicadores y audiencia.