La sublevación militar en España en 1936 dio inicio a una larga y sangrienta guerra civil. Inicialmente, los militares sublevados intentaron tomar Madrid rápidamente mediante pequeñas columnas, pero fueron detenidos. La guerra luego se modernizó y se convirtió en una guerra total, con bombardeos a ciudades. Tras tomar el norte de España, Franco marchó hacia el Mediterráneo para dividir la zona republicana. Finalmente, las tropas franquistas entraron en Madrid en marzo de 1939, poniendo fin a la guerra.