Valladolid tiene sus orígenes en la Edad Media, cuando fue poblada por orden del rey Alfonso VI. Se desarrolló como sede de la corte castellana y capital del Imperio Español entre 1601-1606. Fue un importante centro político, judicial y cultural hasta que la capitalidad pasó a Madrid en el siglo XVII, iniciando un periodo de decadencia sólo superado con la industrialización en el siglo XX.