Felipe III comenzó a reinar a los 20 años sin mucho interés en la política. Dejó el gobierno en manos de su valido el Duque de Lerma, quien vendía cargos públicos para enriquecerse y corrompió el sistema. Esto contribuyó a una crisis financiera. Expulsó a los moriscos para homogeneizar España étnicamente pero causó problemas económicos. Apoyó a los Habsburgo católicos en la Guerra de los 30 Años hasta su muerte a los 42 años.