En una comunidad quechua del Cusco, los pobladores reviven una técnica ancestral para renovar el puente Q'eswachaka, hecho de fibras vegetales. El puente es el único de este tipo que se renueva anualmente desde la época inca. Los hombres y mujeres de la comunidad se reúnen siguiendo la tradición de ayuda mutua llamada minka y participan en ceremonias religiosas dirigidas por un sacerdote andino.