La Alianza para el Progreso fue una iniciativa impulsada por el presidente estadounidense John F. Kennedy en 1961, que buscaba promover reformas económicas y sociales en Latinoamérica a través de fondos e incentivos provenientes de Estados Unidos, con el objetivo de contrarrestar la influencia de la revolución cubana y prevenir posibles estallidos sociales en la región. La Alianza promovió reformas agrarias, mejoras en educación y salud, y desarrollo de infraestructura, aunque tras la muerte