La ciudad de Bahía Blanca fue fundada en 1828 como un fuerte militar para proteger el ganado y la costa de los ataques indígenas. Con la llegada del ferrocarril en 1885 y el desarrollo de la agricultura y la ganadería, la población creció rápidamente, principalmente debido a la inmigración europea. A fines del siglo XIX se convirtió en un importante centro comercial e industrial de la región.