Este documento analiza el estado de la educación en Colombia en comparación con países potencias educativas como Singapur y China. Argumenta que estos países tienen mejores resultados académicos debido a su énfasis en la disciplina, cumplimiento y una jornada escolar más larga. También critica que el sistema educativo colombiano se centre más en transmitir información que en desarrollar habilidades como el pensamiento crítico.