La acción penal es el inicio del proceso judicial que surge de un delito y supone la imposición de un castigo según la ley. Puede ser ejercida por el Estado o particulares. Tiene dos formas: pública a través del Ministerio Público, y privada ejercida por la víctima. El documento también describe alternativas al proceso como acuerdos reparatorios, suspensión condicional y principio de oportunidad, así como criterios del Tribunal Supremo sobre un caso en particular.