El documento describe las instalaciones artísticas como una modalidad contemporánea de la escultura en la que el artista transforma un espacio arquitectónico con objetos para crear una experiencia estética y comunicativa. Señala que las instalaciones surgieron en los años 1960 y rompieron con las convenciones al sacar el arte de los museos e involucrar al espectador en la obra de manera multisensorial. Además, explica que las instalaciones son efímeras y sólo duran lo que dura su exhibición.