La instalación artística es una forma de arte contemporáneo que utiliza directamente el espacio de exposición para crear una experiencia visual o conceptual. Surge en la década de 1960 y se caracteriza por ser transitable para el espectador, quien puede interactuar con la obra. Tiene sus orígenes en los ambientes creados por artistas como Allan Kaprow en los años 50 y 60, que llenaban galerías con objetos cotidianos.