Este documento discute el valor sagrado de la vida humana desde una perspectiva católica. Argumenta que la vida humana tiene un origen divino y que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. También explora las enseñanzas bíblicas sobre la enfermedad y el sufrimiento, y cómo Jesús sanó a los enfermos. Finalmente, condena prácticas como la eutanasia, distanasia u obstinación terapéutica, que atentan contra la dignidad de la vida humana. En general, enfatiza que