La medición de nivel se define como la determinación de la posición de la interfase entre dos medios, usualmente fluidos. Existen varias técnicas para medir el nivel, incluyendo mediciones directas usando instrumentos como sondas o flotadores, e indirectas basadas en la presión hidrostática o las propiedades eléctricas de los fluidos. Los factores a considerar para seleccionar el método adecuado incluyen el tipo de recipiente, las características del fluido y si se requiere una medición continua o puntual.