El documento aborda las teorías de inteligencias múltiples de Howard Gardner, destacando la existencia de ocho tipos de inteligencia que se desarrollan de manera diferente en cada individuo, así como la importancia de la inteligencia emocional, atribuida a Wayne Payne y popularizada por Daniel Goleman. Se enfatiza que la brillantez académica no es el único indicador de éxito, ya que se requieren diferentes tipos de inteligencia para triunfar en diversas áreas de la vida. Además, se establece una relación entre la comunicación y las inteligencias, donde la conciencia de estas habilidades permite implementar estrategias efectivas para transmitir información.