Las hormonas como el cortisol, adrenalina, testosterona, hormona de crecimiento, y insulina son cruciales en la regulación del rendimiento físico, energía, recuperación y crecimiento muscular durante diferentes actividades. La interpretación de sus funciones permite optimizar el entrenamiento y garantizar una adecuada respuesta hormonal. Adaptar el ejercicio a estas fluctuaciones hormonales es esencial para mejorar el rendimiento y la salud general.